Tipos de gastos que demandan los vehículos

Para que un coche pueda serle útil, debe estar dispuesto a destinar una parte de su presupuesto para cubrir las demandas que exige tener esta clase de bien. Es importante ser conscientes de que se trata de una responsabilidad individual y para con los demás, el tener un automóvil bajo su poder; las averías en un vehículo no solo afectan a sus dueños, también constituyen un potencial riesgo para otros individuos.

En función de lo anterior, es oportuno mencionar las principales exigencias que acarrea tener un coche propio. La cuota que deba destinar a cada una dependerá del tipo de vehículo y su respectiva marca, así como del modelo específico. Otros elementos que intervienen en el gasto tienen que ver con el uso, los cuidados que se le den, los hábitos de conducir de los usuarios, la clase de repuestos que se utilicen, las condiciones climáticas, el estado de las vías de circulación, etc.

En qué se gasta con un coche

En líneas generales podemos citar algunos aspectos en los cuales todo dueño de un vehículo debe invertir:

  • Insumos: en esta categoría están incluidos aquellos productos que requiere un coche como mínimo para poder andar, tales como combustible (si nos son eléctricos), aceites, refrigerantes y liga de freno. Es recomendable revisar estos aspectos a diario y si están por debajo del nivel aceptable, hay que completarlos.
  • Mantenimiento preventivo: se trata de recomendaciones, sobre todo de los fabricantes de los vehículos, relacionadas con la sustitución de piezas o cambios de fluidos, aun cuando aparentemente no estén dañados ni exista siquiera señales de alguna avería. En sí, su misión es esa, evitar que aparezcan fallas; por lo tanto, dada la experiencia y experticia de los especialistas se sugieren unas acciones basadas en la cantidad de kilometraje recorrido o en lapsos de tiempo transcurridos.
  • Mantenimiento predictivo: en este caso, hay que prestar atención a ciertas señales que el mismo coche va aportando. La presencia de algún síntoma no implica el reemplazo inmediato de alguna pieza, pero es aconsejable visitar un taller mecánico para determinar un plan antes de que se presente la avería. Puede que con algunos ajustes, limpieza o pequeños cambios se resuelva; y si amerita de algo más, puede programarse. Nuestra propia experiencia juega un papel fundamental; en la medida que conozcamos mejor a nuestro automóvil, sabremos cuándo conviene intervenirlo.
  • Mantenimiento correctivo: este es el peor de los escenarios, pues se trata de una avería que debe ser reparada y que si no se atiende en el momento puede llegar a extender su daño a otras partes del vehículo, además de representar un peligro.

Varias de esas acciones pueden ser acometidas usando recambios automovil segunda mano, con lo cual el gasto resulta ser significativamente menor.