Se revela todo un mundo

Desde pequeños la curiosidad de conocer y descubrir todo la que se encontraba a cada paso, era lo que motiva a todos, muchos se convertían en exploradores y protagonistas de sus historias personales y volaba la imaginación, tanto que todo lo que se presentara en el camino era un objeto que formaba parte de todo ese mundo.

Hoy día, esa curiosidad se ha convertido en el deseo de estudiar y aprender cosas nuevas. Ya sea por compromiso o voluntad propia, aprender de todo un poco amplia el conocimiento y la persona es dueña de cualquier tema que se pueda conversar.

Al buscar alternativas para mejorar la salud y el bienestar a un menor costo lleva a investigar y descubrir lo que se desconocía. Una de esas actividades es ir al cine o disfrutar de  una película en la comodidad del hogar.

Es una actividad de fácil acceso y de bajo impacto en la economía familiar o personal y que trae múltiples beneficios a la salud con poca inversión.

Descubre los beneficios de ver buen cine y comenzar a darse cuenta que el impacto sobre la salud es casi inmediato.

 

No solo es una película, es medicina.

Como se ha mencionado, todo lo que traiga beneficio a la salud y a un bajo costo será bienvenido.

Mejora el estado de ánimo, baja los niveles de estrés, ayuda a ver las cosas de diferentes puntos de vista, el impacto sobre la parte cognitiva y psicológica es de forma positiva.

Es todo en uno, combinas la distracción, la recreación, el compartir con familiares y amigos disfrutar de  un buen momento, con el bienestar de salud.

Muchas películas dejan una enseñanza, algunas personas se motivan con la historia,  se identifican con todo, la música es fundamental ya que trae recuerdos o que ayudan al espectador a fusionarse con todo lo que está pasando en la pantalla.

Envuelve tanto a la persona que se siente parte de la película y se olvida de la realidad por un momento.

Afloran los sentimientos, las personas ríen y lloran, sufren con el protagonista, celebran con sus logros, incluso los sentimientos de venganza, ira o rabia con el “malo”  lo comparten al 100% hasta el nivel que se llega a comprometerse con la historia y los personajes.

Lo cierto es que, al terminar la película todos se sienten diferentes, ya que ha tocado de raíz la mente y los sentimientos del individuo. Se disfruta de manera inconsciente de los beneficios psicológicos del cine.